Mi experiencia viene de vivenciar las enseñanzas de Bert Hellinger. Bert nos muestra un enfoque sistémico donde todas las personas formamos parte de un entramado de relaciones que es la familia de origen.
Todos pertenecemos a un sistema, y antes que nosotros, estan nuestros mayores o ancestros. Muchas vidas para llegar hasta hoy aquí nosotros.
Desde esta perspectiva, los síntomas, los conflictos o las dificultades que experimentamos no se entienden de manera aislada, sino como manifestaciones de dinámicas más amplias y que probablemente, se hayan transmitido a lo largo de generaciones. Somos entonces los descendientes portadores de estas dinámicas ocultas que llevamos fielmente y de manera inconsciente.
La mirada sistémica nos invita a salir de la visión individualista y a ampliar la perspectiva para poder hacernos cargo. En ella descubrimos que lo que creemos personal tiene raíces más profundas y que nuestra historia está ligada a la de quienes nos precedieron, sin ser necesario si los conocimos o no, o de cuanta información tenemos de ellos. El cuerpo lo sabe.
El trabajo de las constelaciones familiares nos permite «ver» lo que es invisible a nuestros ojos y poner orden a lo que aparece para que nos ayude a fluir en nuestro camino.